martes, 31 de diciembre de 2013

Hasta cuándo?



Hasta cuándo los silencios como misiles,
Hasta cuándo la estrofa inacabada,
Hasta cuándo la desidia de lo no dicho,
Hasta cuándo estas manos llenas de nada
Que se desangran sólo por sostener
A un corazón herido de tanto supurar
Las miserias que le encomendaron.
Hasta cuándo la agónica espera por algo mejor,
El cumplimiento de lo sueños,
Hasta cuándo esperar por lo que me corresponde.
Hasta cuándo la epopeya de viejas hazañas ya caducadas,
Hasta cuándo vivir de rodillas
Para que otros puedan sentirse estar en pie.
Hasta cuándo los trenes vacíos que no conducen a ningún sitio
Y estos puñales cuales dagas ponzoñosas en el medio de la espalda
Que calan hondo en cuerpo y en alma.
Hasta cuándo los silencio y las mentiras,
Y todo hecho las medias tintas,
Y la pudredumbre de la siempre espera,
De la silla vacía, de la cama deshecha.
Hasta cuándo los sueños truncos,
Si acaso esta tierra me ampara,
Esta lucha, que es la de todos,
Late ferviente debajo de mi piel.
Hasta cuándo la sonrisa que nunca veré,
La poesía que no destila,
El grito mudo que siempre se atora
En mi garganta sin poder salir.
La blasfemia póstuma,
El último acto heroico.
Si mi sangre lleva la vieja epopeya
De haber andado por los malos caminos,
Por haber visto la miseria humana y no espantarse,
La sangre coagulada de un mundo mejor.
Hasta cuándo mis sueños sin cumplir,
Extasiados por argumentos estúpidos y sin razón.
La gente sabe doler y mis argumentos,
Para nada precarios,
Se me atoran en lo más profundo de mi ser,
Hasta cuándo la siempre espera,
La última pieza que no acaba de encajar.
Hasta cuándo la no libertad,
El falaz signo de la arrogancia dada
Por lo que pesa la balanza.
Hasta cuándo la obediencia debida
Si yo no acato argumento ajeno,
Al menos no bien justificado.
Este laberinto de ideas rotas,
De ideologías mancilladas
Allá en lo alto de la cruz
Hasta cuándo?
Si mi sangre lleva la lucha mis orígenes,
La negación absoluta
Al imperio de lo cosificador.
Si creo más en mis entrañas que en lo veo;
Hasta cuándo mantenerme al costado
De todas las cosas.
Hasta cuándo mi voz no cobrará ni voz ni voto,
Siempre un cero a la izquierda
Que no abre puertas ni cierra historias.
Hasta cuándo?
Hasta cuándo la tolerancia de lo que no tiene gollete
De lo mal anidado, del mundo diferente.
Si en la carrera dejé
Mi sangre estoica más fuerte que el acero mismo,
Más importante que la mediocridad de los mundos chatos.
El arte me llama, la honestidad con la que creo
No se vende, no se alquila.
Hasta cuándo vale más un billete
Que una vida vivida
Como sólo las  vidas reales saben hacerlo.
Hasta cuándo fingir el tocado,
Esperando siempre el puto halago.
Soy de otro palo,
Manos pequeñas pero fuertes
Para clavar la pala en mi tierra,
Esta tierra sagrada y bendecida,
También sangrada, también amanecida.
Yo viví y no lo lamento,
Hasta cuándo justificar lo que me hizo fuerte,
Lo que me hizo gente, lo que me mantuvo con los pies en la tierra.
Hasta cuándo yo y mi quebranto
En un maridaje perfecto.
Si de sobra me alcanzan los argumentos.
Me respalda la historia y lo ancestral
Que en mi pecho noble de mujer
Se mantiene intacto pese al daño.
Hasta cuándo el suspiro,
La ventana abierta,
El gregario misil que nunca disparo.
Hasta cuándo el llanto ahogado,
Lo irresoluto, lo banal, la escoria.
Hasta cuándo callar a lo que en mi pecho arde,
Hasta cuándo tendré que irme a dormir
Con pastillas y alcohol,
Si esto no es lo que elegí.
Pero aquí me planto, todo tiene un límite.
Argumentos no me faltan,
Pero solo ante un juez soberano
He de defenderlos.











martes, 24 de diciembre de 2013

"Tengo un rubi en las manos, es el mismo de toda esta vida..."


Esto es lo que yo viví. Esto es lo que me condena y me hace ser. Esta es mi historia y mi sangre. Mi ruego y mi fe. Otros podrían decir -¡Qué fácil fue!-, y sin embargo a otros… a otros los hubiera dejado en el camino. Estas son mis heridas y si bien duelen ya no las lamento. Así me tocó y así soy. Con mil defectos. Con algunas virtudes. Con el dolor de una vida sobre mi cráneo. Con mil voces preguntando -¿Cómo lo lograste?-
Y sin embargo, aquí estoy. Ni me enorgullezco ni hago de esto algo loable ni una tragedia sin par. Pero ante nadie me arrodillo. Eso lo puedo asegurar. Ya no. En el fondo soy de acero, y quien cuente conmigo cuenta con un arma de destrucción masiva. Soy lo que hizo el camino de mí. Triste camino, infinitamente doloroso y solitario. Pero acá me ven,  entera y en pie. Quién pudiera!
Al fin y al cabo hago lo que puedo. Siempre podría más ¿quién no? Y me mezco suavemente entre lo coherente y lo razonable. Soy este pecho que late. Y que en las peores circunstancias va a seguir latiendo. Soy este rostro inefable y que en el mayor mal no va a dejar de ser rostro. Aprendí a perderlo todo y a seguir adelante. Aprendí a no contar con nadie. Y a ser fuerte para poder dormir una noche más. Nada hay que me haga mella a esta altura. Me desollé viva una vez. Ya soy fuerte; aunque no invencible.
Cuenten con mis manos y brazos si de lucha se trata. Cuenten con mi sonrisa auténtica si de arte hablamos. Cuenten con mi presencia inalterable si amor es lo que sobra. Soy valiente en la batalla. Y lo juro, porque lo sé, que guerrera como yo no hay muchas.

Seré de corazón sensible, sí, pero cuando de guerra se trata soy dura y maciza. Roca viva hecha de mineral y sal.






Título: "Acantilados", Pacto de los Hotentotes.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Réquiem

"Si Dios no existe, ¿cómo es posible 
toda esta vida de más que tenés...? "
Torito es muerto- Indio.




Milito en este silencio,
Ahora que te has hecho cobardía.
Me empapo de mi propia alma
En palabras por decir.
Me voy a ir de tus días
Y verás que ya no sabrán
A infiernos helados.
Debo matarte
Asesinarte a sangre viva.
Nefasto fue tu paso por mi vida,
Mancillaste lo bueno, lo noble.
Y yo que creía
Que me hacías bien.
Yo que supuse
Algo bueno para mí
En esta tonta historia.
Toma tus desiertos,
Llévate tus horribles palabras,
Cómete esta última traición.
Seré sincera y breve:
ME DECEPCIONASTE.
Aun cuando no esperaba
Nada de ti,
Aun cuando la primavera
Entre nuestros mundos se secó.

Clavaste el puñal
Justo entre mis dos omoplatos,
A la altura del corazón
Pero por detrás.
Ya no me interesa tu bondad,
Bondades como la tuya
De nada sirven,
Ya no me interesa la historia,
La historia es pasado
Y a él ya no haré referencia.
Quédate con tus saludos,
Con los golpes que no supiste darme
-Hasta en eso fuiste cobarde-.
Quédate con tus placeres
Sin razón ni noción.

No titubeo:
ME DECEPCIONASTE.
Y mis expectativas no eran tal altas,
Mi dicha nada costaba,
Pero aun ausente
Sólo sabes perder conmigo.
Y ten por seguro
Que en esta vida
Todo ha de pagarse.
Te devuelvo tus estúpidas palabras,
Tus inútiles clichés,
Te devuelvo tu infamia
Y toda la seudo sabiduría
De la que te hacías eco.
No quiero nada de tu persona,
Tus sequías, tus rencores,
Tus despechos, tu corazón helado.
Te devuelvo tus horas
Horas perdidas para mí.
Te entrego tu miseria y amargura
Y todo tu abandono.
Jamás me sentí tan sola
Como cuando estaba en tu compañía.
Cierro los ojos,
Abro mis brazos,
Te libero, me libero.
ME DECEPCIONASTE
Nada me queda ya de ti.
Hasta acá llegué, acá me planto.
BASTA PARA MÍ
Basta para todos.





12/08/13

Más allá.


La sociedad en la que yo creía ya no existe. Hoy se subleva contra todo lo ancestral la manera nueva de hacer las cosas.
Me imaginaba revolcándome en una alfombra, galante y tierna la mano que perfuma. Dulces y gentiles las risas que abrigan.
Esos autos no conducen a ninguna parte. Lo verdaderamente cierto es lo que en el pecho arde.  Las gentes se guían y se desviven por un sueño que los amarre. Y así se amarran a las ganas de dormir, al deseo (ya pretérito) de jugar a soñar. Y se come sin hambre en el yugo siniestro que nos domina y fulmina. Importa más la cama que el sueño. Y así, trunco, se va quedando en el camino el afán de ser quién uno es.
¿A dónde van esos gentíos? Compramos descanso y abrazos. Y al hombro del bien amado no nos podemos acercar sin sentir el volátil vacío de estar solos y desarraigados en un mundo que no parece hecho para humanos.
Un redondel en el calendario nos permite comer de más. Una tía lejana llama para vísperas. Y todo no es más que una supervivencia lacónica y banal.
¿Hay algún sentido más en todo esto? ¿Hay  algo más allá que se me escapa entre monitores y hojas en blanco? ¿Puedo yo ofrecerme un instante de total voluntad? ¿O siempre estaré amparada bajo el techo de la necesidad? ¿El camino es la respuesta aun con sus peligros y renuncias? O, acaso, ¿un proyecto de vida ajustado a la norma, a la diestra de un Buen señor? (¿quién?)
Ardo en expectativas ajenas y propias: déjenme ser. Me busco y no me encuentro. Más allá de este encierro y esta rutina hipócrita teñida de un falaz deber, debe haber algo más: el maridaje exacto entre ser y poder. Quiero ¿Podré?




17/12/2013.

viernes, 4 de octubre de 2013

"....Igual que un sobreviviente que vuelve de la guerra...."



Matando el tiempo
Te asomaste a aquellos ojos
Que nunca duermen.
Llevaste bajo el brazo
La ternura audaz
De una vieja paranoia residual.
Anclaste el vaso
A la derruida mesa
Que se tambalea
Justo hacia tu lado.
Y allí, lejos, muy lejos,
Se ven tus manos blancas
Perpetuando como siempre
La alegría de llorar.
Determinaste que la soledad,
Oh vieja y capitulada soledad,
Era del color de la esperanza
Y en sus brazos
Te dejaste caer
Con todo el bagaje
De una vida ya vivida.
Anidaste en el propio corazón
De la desidia y el dolor,
Pero te sentiste entre pares
Y no concurriste a la fiesta
Que organizaron tus sentidos.
Ella lloró y no la oíste,
Ella se sentó a esperar
Ese tren que jamás vendrá.
Y ahí tú contemplaste
Su rostro de sirena,
Su espesura en el mundo.
Compartiste la botella
Con tantos rostros anónimos,
Sin embargo, con ella no pudiste
Siquiera tomar su mano fría.
Amparar sus lágrimas
En la triste noche de tu voluntad.
Todo lo bueno
Se te fue volcando de las manos.
No sabés siquiera el nombre
De aquello que te hace feliz.
A dónde buscarás
Las palabras que elegiste desoír.
A dónde buscarás
El veneno que supuró
Tu herida aquella vez.
Rejunta el tedio
Las manifestaciones de horror,
Rejunta las poesías
Que nunca supiste escribir,
Haz el camino de ida
Hacia dónde te lleve el horizonte,
Pero no permitas,
No vuelvas a permitir,
Que te gane el maldito miedo.
Lo único que no se puede
Perdonarle a un hombre
Es que sea cobarde.
Es el último resquicio
Donde opera el corazón
Que, menesteroso,
Se arroja a la absoluta miseria.



22/09/13.




Letra: "Como la cigarra", Mra. Elena Walsh.

domingo, 22 de septiembre de 2013

"El lobo aúlla despertando al mal hombre, al mago bueno..."



Desfilan ante mí
Los restos de un dolor,
Se hace de noche
Y es mejor
Estar del otro lado.
Apuré el vaso aquella vez
No te debes arrepentir,
En esta locura
Tengo mi cuota asegurada.
Corrí al escaparate
Pidiendo socorro
No entendí nada,
Estaba demasiado lejos.
Aquellas drogas
No me soportan
Lo que el corazón ejecuta.
Si hay seso que no se note,
Bailé toda la noche
Esperando a que la espuma
Al fin saliera.
Era el cielo en el infierno,
Pero no fui tan feliz.
Le faltaba un encanto
De esos que no se compran.
Esperé horas a que cerraran
Pero no quise, al fin,
Largarme de allí.
Ya son las doce
Y perdí, mi mejor remedio
Mi último adiós.
Se lo llevó un buen señor,
Que lo disfrute, que se lo mastique.
¿Qué puedo leer
Si mis libros escupen porquerías?
Eso no es nada
Cuando el espejo
Devuelve sombras truncas
De un mañana que no existió.
Y mi dolor, el puto amor,
La torpe osadía de creerse más que él.
Cae como un torpedo
Los miedos al suelo,
Ya no queda nada aquí,
No olfateen más.
Pronto, pronto será
Que una canción
Me diga todo lo que calla
Este tonto ardor.
Pronto, mi vida
Y mi muerte se encontrarán.
Bienvenidos al cataclismo,
Vomitaré bilis,
Danzaré entre miles de cuerpos,
Pero este estupor nunca se irá.
Ya lo sabré yo
Que nunca entendí que dos por dos
Jamás dará dos.
Abran las puertas
Que lobo quiere aullar.



30/08/13.


Título: "Mi genio amor", Los Redondos.

domingo, 18 de agosto de 2013

"¿Estás dispuesto a devorar estrellas, que sacien tu sed?"




Aquí no concurre
El buen tiempo,
Hay una bestia
Que dormita agazapada
En lo más hondo de tu pecho,
¿Le darás el tan ansiado cielo?
 Nadie vio el crimen
Es que como si no hubiera sido,
Me tapo los oídos
Ya no te oigo,
Cierro los ojos
Ya no te veo,
Detengo el paso
Ya no te sigo.
 Aquí ha de sobra
Emociones de las grandes,
Vives en un lugar pequeño
Y remoto para mis urgencias,
Habitas el misterio
De las grandes hazañas,
Pero no te oigo,
No te veo, no te sigo.
 Carne putrefacta
Se puede oler desde aquí,
Son los muertos que dejamos,
La tercera es la vencida
No hay dos sin tres,
Demencias, bla bla,
Juguemos ahora, que sé jugar.
 Echemos por la borda
Esa espuma sagrada
Que sale de tu boca,
No tengas miedo
La vida no es para cobardes.
Y si una puta vez
Las cosas salen bien
Ya es motivo para tener fe.
 En el oasis de mis miserias
Fuiste el testigo presencial
De mis más terribles soledades
Y no pudiste ni quisiste
Tirar de la soga.
Es loable seguir de pie
Tras tanta tormenta.
Ay queridísimo,
El olvido se paga con dolor,
El recuerdo se paga con esperanza
Y más allá,
Ese sol cagón
Que ilumina a todos por igual.
 Venzamos al invierno
Le temo al verano,
Me queda la primavera
Encerrada y latente
En tus manos que acarician.
No vengamos a decir
¡Qué complicado!
Esto es fácil,
Es más sencillo de lo que crees.
 Me iré de gira
Algún día del estío,
Y no habrá demora
Ni confusión alguna,
Sólo será un paso
Detrás del otro.
Celebremos este momento
Que no será dos veces.
 Grito extinguido,
Meca de horror,
Yo vengo a suavizar
Todo aquello que falló.
Odio, mi querido,
Y eso no está bien.
Pero hay un cielo
De este lado de la ciudad,
Deja a los muertos del otro lado.
Basta ya de juegos necrofílicos.
 Suena el despertador
Nunca será nuestra canción,
Pero qué bello día
Para llevar a cabo
El gran y póstumo ritual
De despedida.
Que los fantasmas se vayan
Y nos aventuremos
A transitar ya sin demonios.
Ven a esta fiesta
La miel sabe más dulce
Y el vino nos facilitará la huida.
Ni el imperio más fuerte
Se mantuvo por siempre en pie.
No hagamos excepciones,
Ven que la cama se enfría
Y mañana no habrá tiempo.

13/08/13.




Título: "El camino del exceso", Héroes del silencio.




domingo, 11 de agosto de 2013

“Pero hay una cosa que no vas a lograr y es hacer negocios con la necesidad...“


Caminé por anchas avenidas
Anduve largas noches de desidia
Buscando un colectivo
Que me llevara a un sitio seguro.
Lloré, me enojé, putié en silencio.
Y sin embargo seguí.
Pero todo tiene un límite
Y aquí se toparon con el mío.

Perdoné lo imperdonable,
Me dejé caer cual suicida
En expectativas rotas,
En excusas increíbles.
Perdoné lo que no debía
Porque sólo así podía sentirme mejor.
Las veces que cerré la puerta
Lo hice en defensa propia
Pero nunca me dejé vencer
Por el estúpido rencor,
Por el peso de los años,
Por lo siniestro de los daños.
Siempre fui dejando la puerta abierta
Al beneficio de la duda,
Creí en el bien y en toda la mierda que me dijeron.
Perdoné lo imposible,
Y me cansé y me decepcioné
Pero seguí perdonando.
Pero todo tiene un límite
Y aquí se toparon con el mío.

No puedo ofrecer algo
Que ya no tengo,
Más abajo está mi dignidad.
No, no digan que son sólo cosas.
No. No…
No hay perdón para los genocidas de la esperanza,
Para los desertores impunes del amor,
No hay perdón para tanta traición.
No. Son sólo cosas
Pero matan a sangre fría,
Víctimas de una tota osadía
Que será espectacular
Pero que al final te matará.

Jamás lo podrán pagar,
Este es el precio de tanta verdad.
No. Serán sólo cosas.
Pero matan.
Escupo hoy este veneno,
Estos días quedarán en la historia,
Por más que me pese,
Siempre a mí me duele más,
No puedo, no puedo esta vez perdonar.
Si no me hago fuerte perderé.
Ya no hay hasta luego,
Esta vez fue su puta culpa
Y aquí me quedo.
Todo tiene un límite
Y aquí se toparon con el mío.
No perdono.

Ya no.


Agosto 2013.




Letra: "No puedo enamorarme de ti", Joaquín Sabina.

martes, 30 de julio de 2013

"He aprendido como andar por encima del sol sin quemarme los pies..."


Si todo lo que te lastima el tiempo lo hace durar 
hasta que seas consciente que no te hace daño 
si yo no se lo digo a nadie, pero me di cuenta 
que pudo ser peor, que no fue para tanto 
Ya no hay dolor 
ya no duele y no va a doler.
NTVG



Me confunde el cielo

Con sus colores y formas,
No logro digerir
Todo cuanto veo y vivo.
Me parece un atentado a la razón,
Sin embargo acá estoy,
Me maravillo de este nuevo don,
Hay una contención
Que caer no me permite.
Y me hace seguir y seguir.
Un poco de silencio,
Otro poco de aventura,
Farmacia, drogas duras,
Risas, música y muchos brazos.
Es tanto que no me complico.
Es tan difícil que no lo entiendo
Y sigo, y sigo, y nada me detiene.
Me río de los chistes,
Voy a fiestas y bares,
Me caigo de mi propia risa,
Tomo la botella y nada se detiene.
Y cuando necesito una palabra
De aliento, de afecto, de consejo
Ésta está presta siempre a mí.
Y hay abrazos sentidos
Y consejos contenedores.
¿Qué puedo decir que me falta
Si nada ha de faltarme esta vez?
Me probé en las malas:
Soy de acero, aunque muera.
Soy eterna, aunque perezca.
Soy un nuevo sueño
Siempre soñándose a sí mismo.
Y si es madrugada o es de tarde
Me evado en mil circunstancias
Y así atravieso el tiempo
Sin nostalgias avasallantes,
Sin escenas de llantos,
Sin remilgos a la hora de decidir.
Porque ahora decido yo,
Decide mi temple y mi razón.
Ahora deciden mis banderas blancas
Y mi mayor argumento.
Ahora decido con el peso de los años
Y con todo el trabajo que eso me llevó.
Y estoy entre las multitudes
Y al fin me siento una con todos.
Ahora veo las cosas buenas de la vida
Y ¡oh! Son tantas!
Aun así tengo miedo
Pero el miedo jamás me paralizó,
Aun así me enfrento a mis demonios
Con la frente en alto
Y con la promesa
De una siempre superación.
Temo a la caída
Pero esta vez batallo con más recursos,
Mir armas están cargadas,
Mi mente, si bien temerosa,
Ya no está obnubilada.
Por esta vez seré yo y nadie más que yo.
Por esta vez el fuego,
El aire y el agua serán mis testigos.
Cuando juego a vivir
Es porque tengo muy en claro
Las reglas del juego.
A partir de hoy, a partir de acá,
Todo cambiará.
Me lo debía.
Se lo debía a esta sangre
Que circula por mis venas.
Aprendí a anestesiarme
Y a ser feliz para poder reír.






30/07/13.


Título: "Quiero ser poeta", Jarabe de Palo.

domingo, 28 de julio de 2013

"Put my guns in the ground I cant shoot them anymore..."


Soy el ángel caído que alborotó la primavera,
Soy testigo presencial
De un crimen aberrante,
Soy la asesina de un había una vez.
Medité en el suelo,
Entre botellas vacías, colillas y cenizas.
Hice de la noche un albergue
Para todas mis calamidades.
Hice de Baco un dios semi triste
Que aloja mis desesperanzas de madrugada.
Corrí el último tren, no llegué.
Mis ansías fueron muchas
Y bajo el ala oscura de la noche
Me caí en un sueño sin ton ni son.
Pesadilla de abril,
Cierro mis ojos contaminados
De ver la lúgubre miseria
De las bajas horas.
Hundiré mis dedos
En corazones ajenos,
Enjugaré mis lágrimas
Con las manos empapadas de semen.
Fusilaré la última esperanza
Con esa última bala
Que no se debería de utilizar.
Soy incalculable en el valor absoluto
De todas las cosas.
Soy materia viva
Que gracias a un día
Dejó de sentirse así.
Me pasé al cemento
En él me revuelco y reino,
Soy agua estancada
En donde tus manos querrás mojar.
Seré la pesadilla que te hartes de repetir.
Cuando el sol baje
Búscame por las calles inhóspitas
Y me perderé contigo
En cualquier catre de la ciudad.
Que mañana será otro día
Y olvidaré tu nombre.




03/07/13


Letra: "Knocking On Heavens Door", Guns N Roses.

 

lunes, 22 de julio de 2013

"Que un buen trago no viene mal cuando pega la vida con tanta sed..."


Me estoy matando,
Me estoy  desdibujando.
Lo que era irrealizable
Ya lo superé
De tanto realizarlo.
No me queda una sola carta limpia,
Si debo jugar
Haré trampa esta vez.
Me fui de los sitios felices
Para luego comparecer
Ante un dios triste
Y siempre pecaminoso.
No me sonó la amarga canción
Que algún día oí
Con lo que fuera mi corazón.
Tengo mucho rock por ahí,
Algo insalubre en la heladera,
Queso rancio, limón, mostaza
Y mucho alcohol.

Soy irreal,
Promesa atípica de naufragio.
Estoy sola
Pero rodeada de gente,
Brazos, torsos, bocas
Me amparan en este invierno.
Si me rio
¿Significa que soy feliz?

Treinta significados
Sólo (¿sólo?) cinco significantes.
Canción de cuna,
Bidet ajeno,
Las luces de colores
Me hacen estremecer.
Polvo blanco de estrellas
Que me inunda y siembra en mí
El mayor engaño.
Hay mucho humo aquí,
Creo que mes estoy mareando.
Algo va a ocurrir
Algo ya sin un fin.

Esta sangre no es mía,
Mas estas células grises sí.
Me enfermó el cuerpo,
Anduve mucho por ahí.
No me lastimaron
Sólo que ya venía rota.

¿Has visto los unicornios?
¿Has llegado de visita
Y que te atendieran tan bien?
La cama siempre estará tendida,
La luz refleja
La pesadilla que se acaba.
¿Has andado con los huesos rotos?
No es tan difícil,
Se sueldan andando.

EL invierno es helado
Pero me arden en la mano
Cientos de promesas por cumplir,
El mundo ya no es un tango
Es puro rock, hastío y vino.




Julio 2013.


Título: "Astros", Ciro y Los Persas.

martes, 9 de julio de 2013

"Todas nuestras historias ya son sufrientes se enturbian y quedan atrás"


Un buen público elegí hoy,
Qué quieren  qué les diga?
Quieren, acaso, que les muestre
Mis sanguinolentas tripas?
Quieren verme llorar por los rincones
Como alma en pena
Abandonada al peor de los designios?
Quieren ver mis manos vacías
Pero aún calientes?
No! Eso jamás será.
Me he impuesto como regla
Una sonrisa, aun cínica, aun fingida.
Pero de tanto en tanto,
Estallo en carcajadas.
Y cuando todos miran
Yo ya no miro.
No me alcanza el vasto mundo
Para depositar mi mirada soñadora
Que ya no espera nada.
Me caeré algún día
Pero ustedes no estarán allí.
Y cantaré las canciones
Más reaccionarias de la historia
Y estudiaré poemas revolucionarios,
Y andaré por los mismos sitios
En donde alguna vez dejé mi huella
Y alguna que otra sonrisa en ellos.
Y será todo igual, como siempre,
Como nunca fue en realidad.
Porque, mis queridos, la vida real es esto.
Esta mesa, este teclado,
Este cigarrillo cuyo humo mando a mis pulmones.
La vida real es esto y no el recuerdo
Y no el lejano futuro
Incluso con lo que se tiene de vivido.
Es este presente suplicante,
Es este daño permanente y firme,
Digno, absoluto, imperante.  
Es esta matanza porque sí,
Este tiro directo a mi sistema nervioso central.
Son estas heridas que aún supuran.
Es el veneno que mata
A quien lo recibe y a quien lo ofrece.
Este momento que me convoca
Y me hace la reina de todos los palacios.
Lo fatal ya sucedió
Y nadie se murió.
No, no me verán agonizando.
Estos muertos están de pie,
Gozan de la mejor de las suertes.
Amparan en sus pechos
Las glorias que sólo reserva el tiempo.
Morbosos han sido
Pero no, conmigo no,
No esta vez ni ninguna otra vez.

Que lloren los asesinos,
Los ladrones de almas,
Que se revuelquen en su hediondo lodo
Los cagones, los tarados, los sin cerebro;
Y más aún, los sin corazón.
Que se queden con las manos vacías
Los que nada ofrecieron
Y se hartaron de recibir.
Que se corte, ahora y para siempre,
El hilo que los sostiene
A su mediocre existencia.
Estaré de luto, no lo negaré,
Pero prefiero una muerte digna
Al calvario de la idiotez.
El orgullo no canta canciones cuna,
El egoísmo no  acompaña a ver la luna,
El cínico silencio ¡nunca!
Ha sabido decir lo que en el pecho está.
Que suenen las alarmas,
Que suenen todos los timbres,
Que  se prendan los televisores
De todos los hogares,
Aquí estamos nosotros,
Los rotos, los vulnerables por elección propia,
Los no muertos, los vivos,
Las putas y los santos,
Los que queremos vivir,
Ya sin miedos, ya sin pruebas,
Ya sin testigos, ya sin presunciones,
Ya sin mapas ni brújulas,
Los que estamos orgullosos de decir
De sentir de pensar,
De actuar siempre en consecuencia.
Los que no nos escondemos
En nuestra propia mierda retorcida.
Los aún ilusos,
Los que somos capaces de tomar
El maldito teléfono
A las tres de la mañana
Reclamando el sueño feliz,
La mano que socorre.
Nosotros somos los de la fuerza,
Los del poder, los que tenemos agallas
Y no nos molesta ir hasta el fondo,
Porque al fondo lo conocemos bien,
Y porque cuando queremos algo
Nada nos doblega.
Nosotros no llamaremos ni a papi ni a mami
Pidiéndole auxilio,
No marcaremos el número de emergencia
A menos que haga falta.
Somos los del coraje,
Los de la tenacidad,
Somos los de los brazos fuertes
De tanto remar
Contra cualquier corriente,
Somos los aventureros,
Los locos, los pasionales,
Los guerreros, los utópicos.

No nos interesa su teoría de manual,
Sus tiempos clasificados,
Sus pros y sus contras,
No queremos acá sus balanzas
Ni sus relojes,
No hagan mediciones, ni cálculos,
Estadísticas ni sondeos.
Somos lo que somos
Porque nos lo hemos ganado
Batallando cuerpo a cuerpo
Con nuestros propios demonios y miserias.
No somos odio,
Somos carne viva
Deseosa de andar y resurgir.
Si ustedes no nos acompañan
Entonces no jodan.
Este será nuestro mundo,
Porque el mundo nunca fue ni será
De aquellos que no tienen el valor suficiente

Para vivir.

sábado, 6 de julio de 2013

"Soñás la hoguera donde siempre sos la leña"


Embriagada de eclipse orgásmico
Me tendí en la cama,
Fueron sus manos
Como dos palomas blancas,
Fueron sus ojos
Como dos luces en el abismo.
Decía las cosas más tristes
Y sin embargo,
Le oí con todo mi ser.
Mi cuerpo entero se me reveló,
O él o nadie.
Y fueron todos.
No puedo hacer caso
A tonteras de medianoche,
Hace frío y el bar cierra
Hay que encontrar donde pasar la noche.
Pero ¡sus manos! cómo me desesperan.
No puedo evitar hablarle de la libertad
Acaso lo más bello y doloroso
Que he conquistado.
Me habló de la suya,
Le recité un poema al oído,
Le hizo cosquillas.
Pero tenemos nuestras cabezas,
La vacié frente a él,
Pero no quiso quedarse con los restos,
Me lo tuve que tragar todo de vuelta,
Me asqueó mi propia perversión.
Hizo luz en la sombra,
Pero hay sombras más fuertes
Que se resisten a borrarse del todo.
Menos mal
Que cada uno lleva sus miserias,
Sino qué haría con las mías solas.
No me veas hoy,
Que estoy borracha, huelo a sexo
Y lloro a desgano,
Veámonos en otro tiempo,
Cuando estemos tan enteros
Que nadie nos pueda quitar un pedazo.




03/07/13.





Título: "La dicha no es cosa alegre", Los Redondos.

viernes, 5 de julio de 2013

"...y por las dudas nunca está cerca de las vías..."



Desbloqueo emocional
Para empezar a cantar.
Abro de par en par las ventanas
El mundo se pavonea allá afuera.
Ya no hay miedo,
Sólo una libertad pesimista
Que se encarga de convertirme
En la heroína de un cuento negro.
Blandí mi espada contra mi último nervio,
Era un absoluto silencio,
La postrera redención que se necesita
Como al aire para respirar.
Melodías desconsoladas de arrabal,
Vino de mala calidad,
Una silla sucia donde descansa
La decrepitud de la noche anterior:
Las ropas tiradas por todo el suelo.
Callejones donde no se perdona una,
Puta triste de bar,
Los vidrios empañados,
La boca modesta llegando hasta el clítoris.
Mendigos del amor,
Visión nocturna para ver mejor.
Un cine vacío, sábanas para dos.

Me mezclé entre las gentes
Y así pululé toda la noche,
Como un ermitaño buscando
Un consuelo tonto a un frenesí sin nombre.
Y llegó la oscuridad con sus estrellas,
Cientos de ellas, ninguna brilló para mí.
Fuego de medianoche,
Saliva espesa en todo mi cuerpo,
Aluvión de porquerías,
Un sueño con mate amargo.
Vulgares momentos para un altar
Con un cristo crucificado.
Se descontrolan las neuronas,
Mal día para hacer sinapsis.

Me vivo en este día,
Me detengo ante la fosa del pasado,
Camino a ciegas por la cornisa,
Temo caerme, pero injurio al miedo.
Sigo adelante,
No dejaré una sola bala sin usar.

Ni las galaxias, las anchas avenidas,
Las montañas, la mar ni los verdes campos
Son más fuertes que yo.
Me sostengo, me dilato,
Me entretengo, me va a costar
Pero ni la luna me gana en fuerza.
Sangré mucho un día
Al otro me bebí mi sangre.
Me tiré por la ventana,
Me forré de poesías sin sentido.
Drogas duras, alcohol y un acabose
Dirigidos a mi médula ósea.

En un baño perdido
Dejé toda mi dignidad,
Pasé por ella en cuanto volví en mí,
Es la hora de la estrella,
Allá van esos trenes sin destino.
Un tren a la madrugada,
Yo en él sin saber cuál estación
Es mi estación.
Andenes vacíos, vómitos en el suelo.
Es mi particular secreto,
Soy más que todo ello.
La historia no me hace claudicar.
Es notable como la gente hace catarsis en mi piel.
Ignoro el fin del fin,
No me persigo.
Ando y desando este nuevo paisaje,
Seré más verde que el verde,
Más triste que la poesía.
Me río y  me fumo un cigarrillo.
Y al fondo del humo,
Más al fondo aún,
Estás tú,
Mi significante sin significado,
Mi no futuro, mi estómago crujiendo famélico.
Mis costillas reventadas, mi diálogo a la nada.
Y entre ese humo, el espaldar de la cama,
La pared descascarada, tú y yo:
Está la estúpida memoria,
Esa que no nos permite alcanzarnos.

Vida mía hazte a un lado,
Déjame la muerte.
Diré algo violento:
No me tengas compasión.
Este es el más grande de los desaires,
Me volveré a quitar la ropa y entonces,
Ya no podré escapar.
Ciégate por unas horas,
Calla del mundo toda tu voz.
Vida mía,
No me sostengas más entre tus manos.
Tus dedos están hediondos,
Tu mirada me sabe a misil.
Ese barco naufragó.
La miel se amargó
En el mundo hoy.
Pero quién sabe,
Cuando dejemos enfriar ese café
Quizá hablemos tragedias
Y al fin dos seres humanos se escucharán:
Entra, la puerta está abierta.
No pises los geranios,
Que el recuerdo sigue allí
Por más que yo no lo recuerde.
No es promesa ni venganza:
Pero esta vez, cuando grite
Todos lo oirán.




 03/07/13.




Título: "Una piba con la remera de Greenpeace", los Redondo.

sábado, 1 de junio de 2013

"Llegaras cuando vayas más allá del intento..."


Andas por el mundo buscando un eco
Que te tumbe del todo o te levante bien alto.
¿Y si todo eso fuera mentira?
Verás, aquí hay mucho miedo
Pero aún se respira,
Se violenta el ánimo,
Pero siempre queda una pequeña guarida
En todos esos sueños
Que nadie nos pudo quitar o vejar.
No es tan triste, al final, la soledad.
Ha sido largo el camino,
No puedo dejar mis armas,
Si quedo inerme y disparas
Ya no sabré qué hacer con todas estas palabras.
Aquí hay mucho miedo
Pero aún se respira.

Mi corazón fue el culpable de tantas mentiras,
Como testigo fiel tuve a la desidia
De mi pobre y tonta razón.
Pero no debo prejuzgar,
Algo llevas que no sé qué es,
Pero más se parece a un lobo que a una oveja.
Y si tienes dudas
La verdad no es más que mentira pura,
El camino se torna lejano y pérfido,
Miento si digo que todo va a estar bien.
Pero mi capacidad natural
De no claudicar ni ante lo fatal,
Mi habilidad de permanecer
Pese a lo doloroso de las afrentas,
Me han hecho una persona cruel,
¿Podría alguien cambiarlo?
Aquí hay mucho miedo
Pero aún se respira.

Conozco los riesgos,
Pero no me detengo,
¿Quién podría decir que lo intenta
Si se deja vencer por el miedo?
No seamos arcaicos,
El hoy huele a mierda,
Pero la tonta esperanza
Nos lleva a especular
Con grandes y hermosos vestidos de organza,
Champagne francés y velitas de cumpleaños,
Me motiva esa luz
Que brilla fuerte en el fondo,
Porque siempre hay más fondo
Porque siempre hay más luz.
Porque aquí hay mucho miedo
Pero –no lo olvides- aún se respira.



17/05/13.




Título: "Llegaremos a tiempo", Rosana.

miércoles, 1 de mayo de 2013

"El temor que nos puede vencer sin mirar más allá..."



Me fumé veinte cigarrillos
Por no saber decir “te extraño”.
Me tomé litros de vino
Por no saber decir que quería jugar.
Me tiré al precipicio cientos de veces
Por no saber decir “necesito”.
Por no saber pedir un favor
Me di los cuernos contra la pared.
Por no saber cómo interrumpir una conversación
Me metí en el culo mi opinión.
Y mi especulación siempre fue mayor
A toda la incesante realidad.
Y no poder ni saber decir “Gracias”
Y que no estén las palabras correctas
Cuando necesitaba empezar.
Y no saber usar más pronombres personales
Que el primera persona en singular.
Y sólo tenerle fe al tiempo verbal pasado perfecto.
A mí modo arruiné las palabras
Por no poder enunciarlas,
Y no dije cuánto lo sentía
Ni pude esgrimir un último “Te quiero”.
Y no puteé cuando hizo falta
Ni mandé a nadie al carajo
Cuando mi pecho lo reclamaba.
Y me atoré con todas las cosas
Por decir y a medio decir.
Y la oración quedó inconclusa
Y el pretérito se quedó sin narración oral.
Y estuve horas tendida en la cama
Imaginando esos fonemas nunca pronunciados.
Y nunca tuve el valor
De gritar tu nombre en la calle
Y abrumada de melancolía
Escapé con un adiós,
Y no sé pedir lo que necesito
Si no es por la fuerza bruta
De mi genio mal prendido.
Y aspiro a cosas sin nombre
Y nombro tristezas caducas.
No, no sé hablar,
Tengo que aprender.
No sé decir: por suerte aprendí a escribir.


Título: "Nada es para siempre", Fabiana Cantilo.