martes, 20 de noviembre de 2012

"Soy como te sientas, soy Satanás, soy la Cenicienta..."

"Si las cuerdas del trapecio corté,
fue para subir y atarlas
y ver la luna otra vez."
Marea.




Soy una herida que surca el cemento,
Puedo ser una gran arma de destrucción masiva.
Soy una rosa que depende de sus espinas,
Pero puedo ser una indefensa amapola.
Soy el anatema sin solución
El vestigio, el deslumbre de la fe.
Tengo abalorios en el corazón,
Tempestades en los huesos,
Llagas únicas en la piel,
Un futuro incierto entre manos.
Pero tengo ganas,
Tengo esperanzas,
Tengo mis ansias y mi cuerpo.
Tengo mis armas sin balas.

Soy el ocaso y no lo lamento,
Soy la fiebre del poeta y no lo protesto.
Soy lo que no logro entender,
Soy un número primo.
Tengo mil poemas garabateados por ahí,
Tengo la infamia de sentirme viva.
No tranzo con la injusticia,
No miento si de mis letras se trata.
Un hombre solo no es el mundo
Mis manos solas no deshacen el rumbo.

Llevo el pasado a cuestas,
Tengo las vertebras rotas por su peso,
Pero aún me entrego a los días de dicha
Que pocos han de ser
Pero valen por mil días tristes.
Respeto las instituciones
Pero desconozco su para qué.
Crío sueños de jolgorios,
Auguro vivir en un mundo propio…
Algún día.

Soy nómade por naturaleza,
Soy estrella fugaz
Pero entiendo de raíces.
Me bebo el licor barato que destilan mis venas
Me fumo la vida en una pitada.
A veces tengo miedo,
A veces tengo tristezas
Pero ya no reniego del valor
Esto es como es.

Soy un junco fuerte
A la sombra de un gran árbol,
Ese árbol es quien me protege,
Ese árbol son mis cimientos.
Creo en mí si de amor hablo,
Creo que en la literatura
Y en el arte puro.
Descreo de las personas
Pero intento, lo juro,
Creerles absolutamente todo.

No tengo cábalas ni amuletos,
Recorro el camino con lo puesto.
Soy afrenta a la muerte,
Soy el camino que anduve,
Soy mi pies cansados,
Mi piel curtida,
Soy mis callos y mis cicatrices,
Soy el agua que bebo.
Soy los amores que siento,
Soy mis letras.
Soy la que al verse al espejo
Aún no pudo reconocerse.
Soy un libro con páginas en sepia
Cuyo contenido
Se va develando
Suave y dulcemente
Página tras página.





20/11/12.




Título: "Como lo tienes tú", Pereza.

viernes, 16 de noviembre de 2012

"Y en qué lugar, habrá consuelo para mi locura, esta ironía con qué se cura, si el final es en donde partí."




Soy de la noche,
Le pertenezco a las estrellas.
La luna guía mis fines y confines,
Duermo taciturna bajo su ala protectora.
Soy de asfalto y estaño,
Mezcla de arrabal y  lupanar.
Tengo libros en mis estantes,
Tengo una balanza que ya no funciona,
Tengo miedo a dormir en el momento equivocado.
No tengo recuerdos agradables de la infancia,
Decidí matarlos todos
Una buena tarde de primavera,
Y seguí siendo yo,
Más yo de lo que jamás había sido.
No tengo temor del porvenir,
El pasado me parece de lo más natural,
Pero no logro la comprensión.

Siempre estoy a medio camino
De un lugar al que no quiero llegar,
Desconozco a qué sitio quisiera hacerlo,
Soy materia oscura,
Soy solo un rejunte enrevesado de átomos.
No pido la cima alcanzar,
No pido más que aspirar lo que me venga en gana.
Llevo maletas muy pesadas,
Pienso arrojarlas a todas ellas a la mar.
Soy del fruto que nadie debiera morder
La manzana prohibida,
La quimera que no llega a ningún sitio,
La marca en la frente de Caín,
Maté acaso al hermano,
Al hijo y al padre también.
Soy la víbora de tintineante lengua.

Habito en algún sitio del cosmos,
Batallo entre galaxias inconexas
Y capitulo luego de cada jornada.
Vivo porque trago aire,
Pero siempre deseo algo más:
Llegar a mi hogar.
Acaso lo que siempre quise.
Allí donde estarán mis sueños tendidos en la mesa,
Allí donde estará el ara desgraciada
En donde sacrificaré la última nota,
La última letra no protestada.
Mis verdes, mis momentos íntimos,
Mi silencio taciturno
Ante la ventana empapada de lluvia de inverno.

Soy la noche y el fulgor póstumo del ocaso,
Soy la languidez de un bar de copas,
Soy la copa rota, el vino derramado,
Soy la colilla aún encendida,
Soy la despedida pegada en los labios.
Soy las polillas y la mecedora inutilizada.
Soy el olvido de una Patria inmensa perdida de los mapas.
Soy la brújula apuntando al Sur.

Llevo en mis brazos las marcas del dolor,
En mi pecho la cruz invertida,
En mis profundidades, llevo la cicatriz
De un estiletazo que debía ser fatal.
Tengo la duda imperante en los Hombres
Y en su tonta Humanidad.
Tengo reservado para algún tiempo
Las travesías a mares lejanos,
El heroísmo  para catapultar todas mis culpas.

Tengo un pasaje reservado a la eternidad,
Tengo de profesión poeta
Y de amante la Literatura,
Tengo la calle en mis venas
Manchadas de brea inmunda.
Tengo el recuerdo de una noche de frío
Bajo la parada de un colectivo,
Tengo la sombría urgencia de querer algo
Que ignoro el destino.

Pero de mis certezas estoy bien cierta,
A mis tempestades ya fui adiestrada.
Sólo pido salvaguardar, con mi honor,
El crucial momento en que baja el sol.
Soy de la noche,
A ella le pertenezco.
Es mi maldito ecosistema,
Cuando me salgo algo me falta,
En ningún otro sitio estaré a salvo,
No quiero ser siempre la pieza que no encaja,
El sueño no soñado por quienes debieron hacerlo.
No me definan,
Soy un ser inconcluso
Que requiere el estío, del veneno y la oscuridad
Para poder ser. Ser auténtica.


Título: "El final es donde partí", La Renga.

lunes, 29 de octubre de 2012

"Aguantamos el cariño por no portarnos como niños..."



Then I went off to fight some battle
That I'd invented inside my head
Away so long for years and years
You probably thought or even wished that I was dead
While the armies are all sleeping
Beneath the tattered flag we'd made
I had to stop in my track for fear
Of walking on the mines I'd laid.
Sting.



Ellos eran la sombra y el fulgor,
Eran la mano que acaricia

Y la que lastima también.
Ellos eran el mar y la arena,
El sueño y la pesadilla.
Ellos decían palabras horribles
Pero en sus miradas había poesía
¡Y nunca un poema fue tan triste!

Ellos eran la magia
Y el ignoto mago que la ejecuta.
Ellos nadaban en sus incertidumbres
Pero sus gestos marcaban la seguridad
De un estío que nunca será.
Ellos mordían fonemas por no gritar
Ellos llovían cuando la tierra
Que bajo sus pies descansaba,
Se agrietaba árida y estoica.
Ellos danzaban en la noche oscura
Mas en el día soleado
Era fácil verlos correr rotos por dentro.

Ellos eran el timón
Que conduce el barco
Que a tierras lejanas va.
Eran el puerto donde anclar
Y la constelación que guía
En la noche cerrada.
Ellos eran la sangre y el vino,
Ellos entendían las raíces y el tiempo.

Ellos sabían de manos unidas
Pero erigían monumentos
A la pérdida y el desencanto.
Ellos eran un cementerio
De muertos todos olvidados.
Eran el agobio de una tarde de domingo
La plusvalía de una primavera,
Eran la tormenta, el rayo que parte
Y el trueno que espanta.
Eran las minas que se esconden
Bajo el terreno indefenso.
Eran la música que arrulla en los sueños.

Ellos eran la protesta diaria
A la intransigencia del tiempo.
Eran la sed y el hambre
Que con nada se sacian.
Eran la flor que crece
El capullo que implosiona,
Eran una gaviota en pleno vuelo
Y la ráfaga de viento
Que impide toda aerodinámica.
Eran la urgencia
Pero también la espera.
Eran la realidad
Y la más mendiga ficción

Eran el sabor amargo
De la gesta que no funciona,
Eran el fracaso vestido de gala,
Eran la electricidad que recorre
Toda la médula.
Eran la soberbia de creerse inmortal!
Eran lo que nadie querría ser,
Pero cuando ellos miraban,
Ambos al mismo lado,
El mundo se volvía un lugar hermoso.


Título: "Todo vuelve a empezar", Luis Fonsi.

martes, 23 de octubre de 2012

"No es difícil encontrar el paraíso en la oscuridad."


Todavía que resisto 
A la absurda tentación
De pisar el freno y pasarla bueno 
Disfrazarme de alguien que no soy.
Guasones.







Perdimos el paraíso,
Las ganas frenéticas de jugar,
De reír, de correr a nuestras anchas
Por el mundo.
Nos llovió la nostalgia,
Los sueños rotos, la melancolía
De no saber a dónde llevar
Nuestro cuerpo cansado de andar.
Me dijeron que de este lado estaría mejor,
Me hicieron creer que así era la vida y ya.
Pero sé que hay algo más,
Yo lo viví, lo vivimos…
Estábamos a merced del tiempo
Pero así se sentía bien,
Así valía la pena,
Así era al fin y al cabo.
Nos prometieron los jardines
Colgados de frutos maduros,
Nos prometieron un mundo de sensaciones sin par,
Pero me quedé sin nada
A la vera de un camino triste.

Yo, que confería a cada cielo
Un nombre en particular,
Un sentido, un sentimiento.
Yo que hacía pócimas mágicas
Con todo el veneno que me tenia que tragar.
Destilaba de mis manos pura savia
Que ejercía en mis huesos
Un efecto restaurador.
Pero me echaron de mi Infierno personal.
Allí donde cada quién jugaba a su juego.
Donde cada quien era quien quería ser.
Ni había límites, el límite
Siempre estaba más allá,
Donde no lo podíamos alcanzar.

La piel era nuestra eterna devoción,
Depredadora de ilusiones rotas,
Era la vena, la sal, la neurociencia
De la no empatía, del no saber.
Mi norte era la proeza incumplida,
Mi camino las glorias muertas del pasado.
Mis ojos ciegos me mostraban
La algarabía de un mundo
Hecho a la medida de mis pulmones.
Oh! Qué bello infierno era mi Infierno.


No había más que nuestras manos
Vitoreando un momento único,
No era yo la que hablaba,
Era mi versión mejor,
Era el sueño frenético  
Que para andar no necesita
De un puñado mojado de mojigatería.
De mis altares el de mi carne
Era acaso el mejor,
Pero calla ante el viento
Y ante ellos,
Que lo nuestro sólo fue
Un peregrinar bajo la lluvia
Al ara mismo de la esclavitud
De nuestras miserias mundanas.




22/10/12.



Título: "El límite", Melendi.

miércoles, 3 de octubre de 2012

"Debe ser que me pediste un día una canción, que fuera del corazón, ahí te va ..."


  

  A Isa.



  Llevas una luz en ti,
Un corazón nuevo que late en tu ser,
Un minuto único que cambiará al mundo.
Sabes, abrirás de par en par al sol.
Tienes por cumplida
La profecía ancestral,
La Madre Tierra
Esperará por continuar.
De todos lo verbos
Elegiste “amar”.
  El cielo ya no será igual,
El verde prado
La luna y el mar,
Todos ellos contarán
Con uno más.
Te has dado
A la marcha universal.
Tu sed, tu hambre, tu gloria,
Tu piel, tu sangre, tu sexo
Se aunarán para siempre
Y dejarás en este cimiente,
Más allá de tus años,
La semilla, el germen,
Y así trascenderás
Más allá del alba.
Regalarás a los hombres
El fruto de tu carne.
Por ti la vida
Será más completa.
  Te convertirás en un ángel protector,
Que acaricie con sus manos
La dulzura y la frescura
De un rostro nuevo.
Allí donde no había nada
Tú pusiste una estrella,
Allí donde era desierto
Fecundaste la patria del amor.
  Ya nada será igual,
Venciste de un solo soplido
Lo nefasto del camino.
Abriste las puertas
De un rumbo nunca andado.
La vida dolerá  más
Pero jamás conocerás tanta dicha
Como cuando el don más grande
Ingrese por fin a tus días:
Harás sustantivo el verbo amar
Te convertirás en Mamá.



29/09/12.


Título: "Canción de cuna", Los Piojos.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

"La madera está partida, ahora es tiempo de tallar."


Ya no hay dolor 
ya no duele y no va a doler 
si todo lo que te lastima el tiempo lo hace durar 
hasta que seas consciente que no te hace daño. 
NTVG 




Necesito un viernes
Y una buena botella de vino
Necesito un disparo recto
Directo a mi sistema nervioso.
Necesito un cicatrizante
Anfetaminas, historias con finales felices.
Necesito borrarme la memoria,
Al menos por unas horas.
Necesito un momento único
En el que el mundo,
Me parezca a mí,
Yazca complaciente a mis pies.

Te voy a poner de rodillas
Y haré contigo lo que nadie sabrá.
Te voy a vomitar la cara
Con palabras urgentes,
Palabras como balas.

Necesito no saber del verano,
Y no temblar más de miedo,
Ni de urgencias, ni de rencores.
Necesito un cielo gris
Para gritarle en monólogo
Un padrenuestro
Y olvidar que soy yo
Sin ser ellos.

Te voy a llenar los tímpanos de arias y sonatas,
Te voy a meter el cerebro
En un picadero de carne
Te leeré en voz alta
El cantar de los cantares
Y masacraré a tus enemigos
Con el más vil plomo que encuentre.

Necesito una noche de fiestas,
Alcohol barato y promesas rotas,
Un Adonis grande como un placard,
Una pastilla, una sopa y a la cama.
Necesito de los ciruelos y del pan,
De la gloria y de la osadía.
Necesito también del mar.

Te voy a llevar a pecar
A un sitio en soledad,
Serás una isla que nadie quiera,
Que nadie conozca.
Te haré invisible a los ojos del mundo,
Te quitaré el nombre
Y berrearás como chancho
Pidiendo un poco más.

Necesito de la sutileza de la poesía,
Necesito un buen entendedor
Para mis pocas palabras,
Necesito el sol de noviembre
Y un rayo cruel que me parta en dos.
Y ser sin ser,
Y meditar este mundo.
Ser como un semáforo que no anda,
Ser ese bondi que te rescata
A las tres de la mañana
Y te lleva a tu casa con los pies cansados.
Necesito ser un Jaque Mate,
La última carta, el gol de la victoria.
Necesito de mis armas para quedar inerme,
Necesito más la última bala.
La que nunca usaré.
Y aunque me quemen los papeles,
Y aunque me ardan las vísceras,
Cantar un tango bajo una palmera
Haciendo el amor con un tigre.

Te voy a llenar de amapolas,
Te voy a olvidar en el asiento trasero de un taxi,
Te voy a clavar la daga postrera
Y así, sólo así,
Cantarás victoria en mi nuca.
Serás al fin, un alguien,
                                     Un yo.




19/09/12.


Título: "Astrolabio", Skay.